jueves, 22 de junio de 2017

Lou vs. Lou

El título de mi entrada se inspira en la película Kramer vs. Kramer (Robert Benton, 1.979), en la que un matrimonio litigaba por la custodia del hijo en común y en el que -en un momento dado- se hacía una reflexión interesante sobre las cualidades necesarias para criar un hijo culturalmente asociadas al género. 




Mi expresión de género es diversa. Y fluctúa entre las polaridades clásicas. La mayoría del tiempo tengo aspecto masculino, pero a veces bascula hacia lo femenino. Me pasa como en la película, reflexiono acerca de ambos conceptos (masculino/femenino) y cómo los empleo a nivel social para obtener mayor confort. 
A veces aparecen proyectos que consiguen que me apetezca llevar alguna prenda más femenina de lo que suelo habitualmente y por femenino entiéndase algo que no sean camisas de cuadros o camisetas con lemas deportivos. En ellas llevo viviendo un par de años y a veces debo reconocer que aburren un poco. Llega a ser muy monótona la ropa de estilo masculino, sobre todo en verano si uno no es fan de camisas hawaianas o camisetas de tirantes para lucir bíceps.
Por casualidad me topé con el patrón Lou de Sew DIY y pensé que por la holgura que tiene podría ser buena idea probar. Además, ¿quién puede resistirse a un patrón honónimo? (poderoso argumento donde los haya). Así que sin ningún recato hice la prueba:




Me gusta el cuello subido (opción "crewneck") y que admite realización tanto en tejido elástico como en tela plana. El popelín de esqueletos mexicanos lo conseguí hace dos años en mi tienda habitual de tejidos y no tiene mucha caída, justo lo contrario de lo que se recomienda para este diseño. Pero a mí me gusta bastante el resultado del popelín de algodón, que se mantiene lejos del cuerpo. Perfecto para mi aversión a la ropa ajustada y a que se me marque el pecho, algo que me causa bastante disforia. Para este modelo corté la talla S-XS.




Este diseño viene con dos opciones de cuello ("Crew neck", el más subido, y "Scoop neck", el escote clásico redondeado que baja un poco más) y tres de bajo (el bajo recto -straight hem-, el trasero mucho más largo que el delantero -dip hem- y el bajo redondeado -curved hem-). Esta versión es la de bajo redondeado con aberturas laterales.  



Una cosa que me llamó la atención de las instrucciones es que recomienda rematar los bordes de la tela antes de armar la prenda, detalle tomado de la confección industrial que hace un poco más rápido el proceso.




El botón es de recuperación, de la miríada de botones de repuesto que han llegado a casa cosidos a una etiqueta, que recorto religiosamente para que no molesten y que me resisto a tirar porque sé que puedo darles uso. Esta opción de cuello en tela plana lleva botón porque en teoría no pasa por la cabeza cuando está abrochado, pero en mi caso sí que pasa sin desabrochar; será que no soy tan cabezona como yo creía ;-)




No pude casar perfectamente la espalda porque con un metro de tela que tenía me dio justito, pero al final quedó simpático. Me encanta la inspiración mexicana y llevar puesta una panda de esqueletos felices. 
Obviamente tampoco pude resistirme a probar la versión de punto, pero de esa ya hablaré próximamente. 


2 comentarios:

  1. Hola Lou! Ya veo que publicas de año en año XD. Buena reflexión la del vídeo (ni la recordaba, vi la peli en el pleistoceno). Me encanta tu blusa homónima y, por una vez, no me chirrian los esqueletos en un estampado. Estoy deseando ver la versión camiseta (no tendré que esperar otro año, no??? venga, dime que no...) .
    Un saludo

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    1. ¡Hola Nekane! No vas a tener que esperar un año para ver la versión camiseta, palabra. Un abrazo...

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