lunes, 13 de junio de 2016

Saliendo del armario

Una larga temporada sin publicar ni coser tienen sus motivos. Necesidad de un descanso, de cerrar por un tiempo esta ventanita que la costurera funámbula abrió al mundo en un momento dado, para abrirse a sí misma en un paréntesis gigante. A veces la necesidad llega sin avisar, de golpe. Un buen día uno cobra conciencia de que hay cosas que es necesario contar a los seres queridos. Y que no hay mejor idea que abrazar lo que uno es.
No deja de tener gracia que, dada mi afición/obsesión por organizar armarios, haya vivido en uno -virtual, eso sí- durante más de veinte años. Así que ya es hora de romper la puerta, sacudirme las telarañas y salir, de una buena vez. Soy bisexual. Callarlo ha sido una de las peores cosas que he hecho en mi vida, no tanto porque he defraudado la confianza de quienes me quieren y merecían saber esto de mi, sino porque mi propio miedo me ha hecho un daño terrible al enredarme sola en una espiral de automutilación mental y emocional muy peligrosa. Tomen nota: la falta de autoaceptación es la mejor receta para la infelicidad.
El otro aspecto de mi que llevo demasiado tiempo disimulando es mi identidad de género. Vivo en un cuerpo de sexo femenino, pero nunca me he sentido mujer. Debo decir que tampoco me siento hombre, para quien tenga esa duda metafísica. Tengo una identidad de género no binaria: soy agénero. Me he obligado a mi misma a vestir de forma femenina durante demasiado tiempo para evitar preguntas, prejuicios y miradas reprobatorias. Pero en la vida de toda persona llega un punto en el que ya no se puede más, en el que el reflejo que devuelve el espejo es una distorsión de lo que uno siente que es, lo cual desde luego no es un hecho mentalmente sano ni moralmente aceptable. Salir a la calle cada día de pésimo humor para interpretar un papel que no cuadra no es el mejor plan para el resto de la vida, ¿no creen?
Si me tuviera que resumir en una frase, diría que soy una persona a la que le gustan las personas. Tan simple como eso. Tan complicado como eso. Uso todos los pronombres, preferentemente los femeninos (a pesar de los pesares, le tengo cariño a la identidad que me ha resguardado tanto tiempo), pero también los masculinos y los neutros, dependiendo de las circunstancias, mi humor, etcétera.
Y si cuento esto aquí es porque mi cambio físico ha sido notorio y se verá en las fotos; quien avisa no es traidor, dicen. Mi expresión de género (mi aspecto, dicho en plata) es mucho más andrógina que antes y obviamente, los proyectos de costura a los que les doy vueltas ahora son distintos. En la transición hacia mi verdadero yo, estoy en el lado queer de la costura, mi herramienta de autoconstrucción favorita. ¡Hasta pronto!







10 comentarios:

  1. Bravo por esta valentía. Que duro debe ser tener que luchar tanto por algo tan natural...

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  2. Pues me encanta encontrarme con la nueva Lu! Espero que este tránsito no haya sido/sea muy doloroso, porque todos los renacimientos implican alguna pérdida en el camino... Espero seguir viéndote por aquí, apoyándote en tu herramienta de autoconstrucción ;-)
    Besos

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    1. Por suerte, no ha habido más dolor del estrictamente necesario. Gracias por estar ahí, besos

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  3. Te admiro profundamente por tu valor y honestidad, porque dada la sociedad en que vivimos, aunque, a día de hoy, se plantee muy moderna, sigue llena de prejuicios, y dar ese paso, intuyo lo complicado que habrá sido.¡Olé por ti! Por supuesto, estoy deseando ver todas, toditas tus creaciones. Un besazo, Lu.

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  4. Este mensaje llevaba unos meses en la bandeja de borradores, esperando a que tuviera la fuerza suficiente para pulsar el botón "publicar". Más que nada porque una es consciente de que las reacciones del entorno no siempre son positivas. Gracias por estar ahí.

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  5. Pues nada. Estaba, estoy y estaré ahí. Lu(isa). O sólo Lu.Interesante y sorprendente. Tremenda talla humana.
    Amante de las personas más allá de su sexo.Me encanta ver cómo has roto ese corsé que a veces se adivinaba en tu vida (bloggera).Me encanta ver florecer las almas. Felicidades Lu.

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    1. Gracias por la presencia y el cariño, no sabes cuánto se aprecian.

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  6. Me pasé por aquí buscando tu máquina de coser, y de pronto encontré en tu foto de perfil una Luisa desconocida. LUego,al leer la entrada todo cobra sentido... Siempre te percibí una persona valiente y luchadora, y ahora espero y deseo que tu vida, esté también cobrando ese sentido que buscas. Mil besos 😘😘😘

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