martes, 28 de enero de 2014

Un trocito de pastel

Los anglosajones usan la expresión "piece of cake" cuando quieren referirse a algo fácil, que está chupado o es pan comido, por usar expresiones hispánicas similares.
En mi arsenal de patrones hay muchos de Cake Patterns. En septiembre pasado, al salir la colección Red Velvet, Steph sacó el patrón del bolso Red Velvet, que cuenta con un hermano pequeño gratuito en versión cartera.
En el sewalong del pasado noviembre aproveché para coser varios de estos pequeñines, que siempre son la solución al regalito perfecto para mujeres de cualquier edad. De hecho, de los 4 que muestro aquí, uno se fue para mi mamá, otro se convirtió en estuche de clase de mi hija mayor, y los otros dos se quedaron conmigo. Pueden usarse para guardar el maquillaje, los lápices de clase, el teléfono y las llaves y salir de casa ligera de equipaje...  como bolsito auxiliar dentro del enorme que solemos acarrear cada día al trabajo, tanto como carterita de mano por derecho propio, el red velvet brilla con luz propia. Es un trocito de pastel para el que siempre hay un huequecito.



Los cuatrillizos posando juntitos


Igual que en el vestido Red Velvet, que lleva un pliegue de tijera o un pliegue cuadrado a elección de la consumidora, en esta carterita de mano es posible elegir cómo será el pliegue central. Y para quien no tenga experiencia en la costura de bolsos/carteras y similares, este tipo de proyectos menudos son la forma ideal de adentrarse en ello con un poco menos de miedo a las cremalleras y los forros.

Debo decir que lo que más me gusta de este proyecto es que es perfecto para utilizar retales de cierta envergadura, como los que proceden de muestrarios, cestos retaleros de la mercería o sobran de proyectos mayores y no dan para casi nada. Y que es fácil y rápido de realizar, cosa interesante si nos vemos pilladas por el tiempo a la hora de hacer un regalito.

Como se puede ver, algunos llevan la tira de la muñeca y otros no. Resulta que para mi gusto particular la del patrón es muy pequeña y no permite que mi de por sí fina muñeca no pase por ella más que tras un rato de forcejeo. Así que en mi segunda carterita, la de lunares blancos sobre fondo azul, no la puse. Tampoco la uso, así que no es una gran pérdida...


El smartphone cabe perfectamente


Cremalleras coloridas al poder
El vichy procede de un muestrario de tejidos




Retales bien aprovechados




Un retal de sábana de Ikea para el estuche escolar de mi hija mayor


Y esta ha sido la mini entrada/merienda de hoy. Parece que me tragó la tierra en este comienzo de año, pero no. Me tragaron los virus. Aún estoy convaleciente de la gripe, que me ha dejado KO varios días, pero espero volver a coger el ritmo bloguero y costuril estos días, que echo mucho de menos (y necesito deseperadamente) coser un montón de cosas.

6 comentarios:

  1. Vaya vaya, no podía imaginar que mi querido red velvet existiera también en versión cartera. Igual es una buena manera de quitarme la espina, ya sabes... Preciosas las cartera, me encantan y las telas empleadas también. Besitos y recupérate pronto...

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  2. Preciosas las carteritas, el modelo es monísimo y te han quedado de fábula :-)

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  3. Anímate, este red velvet seguro que te da más satisfacciones. Y se hace en un momento. Gracias por los buenos deseos, espero que la convalecencia no se me haga muy larga. Besos...

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  4. Que original! Se me esta ocurriendo hacer una un poco mas grande para meter todas esas cosas que llevamos en el bolso, y de esa manera hacer un cambio del subsodicho en un pis-pas.

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  5. Luisa te he nominado para el "Liebster Award", si quieres puedes verlo aquí:
    http://sentarseacoser.blogspot.com.es/2014/03/ah-pues-si-es-un-premio-liebster-award.html

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