viernes, 22 de noviembre de 2013

Otoño a cuadros




No hay nada que me haga evocar mejor la sensación de estar en otoño que los tejidos de cuadros. Cuando era pequeña, ver en el armario las faldas escocesas de tartán rojo o verde y los leotardos a juego eran señal inequívoca de que las temperaturas habían bajado. Mucho después, me sigue gustando usar tejido de cuadros a lo largo de todo el año, vichy para el calor o tartán para el frío.




En mi última incursión en mi tienda local de tejidos descubrí una villela de cuadros de tacto suave, inarrugable y fantásticos cuadros en azul, verde y amarillo sobre fondo rojo que me enamoró. Automáticamente le asocié un patrón que se ha convertido en mi favorito del otoño, el Laurel de Colette Patterns. Ya van dos blusas (una aún no blogueada) y un vestido. Y algo me dice que vendrán más, en vista de la positiva reacción de mi público doméstico.

  • Patrón: Laurel de Colette Patterns. Versión 1. 
  • Talla 0.
  • Modificaciones: en vista de que las mangas de mi primera versión quedaron un poco justas para mi gusto, le aumenté dos centímetros al ancho del patrón de la manga.
  • Tejido: villela de cuadros rojos (mezcla de fibras artificiales) y chambray de algodón azul oscuro de trama negra para las mangas. La única pega de esta villela es que se deshilacha con sólo mirarla y deja un rastro de trocitos al mínimo movimiento. Por lo demás, es un tejido cálido sin resultar pesado, muy suave. 
  • Precio: 19,16€; patrón (ya lo estoy contabilizando como amortización, ya que es la tercera vez que lo uso) 7.66 €, tejido 8,50€, otros gastos (bies, cremallera, hilo) 3€.


¿A que parezco venida del pasado?

De este patrón me gusta todo. Desde lo sencillo que es de realizar (quien esté buscando un primer vestido que hacer, puede lanzarse con éste sin problemas), hasta que admite variaciones hasta el infinito y más allá. Cualquier posibilidad puede llevarse a cabo: un encaje festivo (hay versión forrada), una seda de aire vintage para un vestido que la haga sentir a una espectacular, un vestido estilo Mondrian haciendo eso tan "moderno" del colorblocking, uno lleno de bordados y apliques haciendo cenefas en el bajo... Además, como no tiene demasiadas piezas que ensamblar, se pueden usar esos tejidos tan chulos de dibujos enormes que sería un dolor de cabeza casar en otro patrón más detallado.

La espalda cuadra, nunca mejor dicho

En este caso decidí hacer las mangas de otro tejido, ya que con el metro de villela que compré no me daba para hacer las mangas. Así que tiré de existencias domésticas y usé un trocito de chambray que guardaba para otra cosa. Con el mismo chambray hice un cinturón de anudar que no he sacado en las fotos porque no me convence como queda. Juro que en mi mente el resultado era divino, pero en la vida real me hace subir el vestido un poco demasiado para mi gusto y hace unas arrugas poco favorecedoras a la altura de la cintura, así que no llegué a sacarlo a la calle. Todavía. Ya vendrá algún proyecto al que le siente bien el cinturoncito.
Como en la blusa de las manzanitas verdes, las mangas y el cuello están rematados con bies. Vichy rojo, en este caso, rematado a mano como pide el patrón. Y el bajo del vestido, que en el patrón se sugiere se haga a mano, a diferencia del vuelto de versión blusa, lleva bies ancho de vichy amarillo. Lo hice tal cual decían las instrucciones porque no quería restarle demasiado largo a la falda, ya que me siento más cómoda con largos por la rodilla.



La prueba de la vida real funcionó perfectamente, es maravillosamente cómodo en el trayecto andando al cole de mis hijas, en mi mañana de oficina (donde lo que menos hago es estar sentada) y hasta para estar en casa si no tengo que faenar demasiado. Un acierto, así que ya ha entrado oficialmente en la rotación de prendas oficinables, a pesar del comentario de una compañera, que me preguntó si me había golpeado la cabeza por llevar un vestido (??!!***, ole con la delicadeza de algunas para interesarse por los cambios de imagen ajenos). En otro orden de cosas pido mil perdones por las fotos, que no son lo mejor del mundo. Tuve que hacerlas en dos veces, de ahí el error de raccord de mis leotardos cambiantes. Y la luz no pudo ser peor, un día muy nublado y otro con un sol inclemente que me han obligado a retocarlas, con resultado igualmente desigual. Espero (válgame el chiste fácil) no haberos dejado a cuadros. Hasta el próximo vestido...

4 comentarios:

  1. Ahhhh!!! Me encanta el tartán (mal llamados -supongo- cuadros escoceses de toda la vida). Y el "laurel" te sienta estupendamente. Un patrón polivalente, sí señora. Y con ese tipitooooo!!!

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    1. Soy una fan confesa del tartán, lo siguiente será una falda con el patrón Zinnia de Colette que me muero de ganas de empezar. Si es que no tengo remedio :-) Me alegro de que te haya gustado, un abrazo...

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    2. Al Zinnia le tengo echado el ojo, pero me resisto a comprar ese patrón, me parece demasiado sencillo y tal vez se pueda sacar en casa..., o no?. Ya me dirás...

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    3. Si te compensa o no dependerá de tus habilidades y cantidad de tiempo libre. No es un patrón complicado ni mucho menos, aunque ya relataré oportunamente mis conclusiones cuando lo trastee a gusto. Un abrazo...

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