martes, 22 de octubre de 2013

La noche del cazador (camiseta para una chica mala)

Permítanme presentarme. Me llamo Luisa y me gustan los placeres de la vida. Los libros, el cine y la música. Además, la costura me da vida. Es lo que me hace sentir funambulista y asombrarme de las cosas que puedo llegar a lograr. 

Hoy toca hablar de cine y de películas que dejan huella. Que se quedan rondando en la memoria muchos años después de su visionado y que, en algún momento y de alguna secreta manera, acabarán saliendo a la superficie. A los 16 tuve la ocasión de ver La noche del cazador (1.955), una espléndida película dirigida por el actor inglés Charles Laughton y protagonizada por el inmenso Robert Mitchum. Quien haya visto esta película o El cabo del miedo (la primera versión, la de 1.962) sabe de lo que hablo. En dicha película el protagonista, un reverendo de dudosa moral y peores intenciones, luce en los nudillos las palabras LOVE y HATE tatuadas. Para quien no conozca la película, a continuación os dejo una bonita escena en la que Harry Powell habla sobre ellos:






Como lo mío es un caso de cinefilia grave combinada con metaforitis aguda, me pareció que ese tatuaje merecía entrar en mi vida. No me interpreten mal, una servidora carece por completo de masoquismo y no tiene la más mínima intención de dejar que le claven agujas bajo la piel, pero... algo había que hacer. Sobre todo cuando una piensa que el amor y el odio van de la mano en el subconsciente humano y que son emociones sujetas a toda clase de consideraciones morales.

La vieja idea regresó cuando estaba terminando una camiseta de manga corta. Usé el patrón Blank canvas tee que StephC ofrece en su web personal para descarga gratuita. Manga kimono, lo cual quiere decir que no hay que insertar mangas, sólo 4 costuras y los vueltos, y voilá, camiseta nueva. Un proyecto fácil y rápido con el que obtener una de las prendas básicas de cualquier guardarropa. "Instant gratification", que dicen las anglosajonas. Aquí visto de espaldas y de frente. Me gusta especialmente que es bastante bajo y no deja el ombligo al aire, cosa que a estas alturas de mi vida valoro mucho. Perdonen el moño cutre y la pose rara, son cosas de sacarse las fotos una misma. Necesito práctica.









Usé un retal de jersey de lana merino en tono burdeos. Procede de una mantita doble cara que pillé de saldo en Bebés Naturales, que tenía un enganchón en un lateral del lado del merino. Como manta ya no era estéticamente perfecta, pero la tela es sin duda de gran calidad y estupendamente reutilizable. No pude sacarme fotos de más cerca, pero la tela no fue cortada al hilo, cae ligeramente en diagonal, lo que debido a su elasticidad no se nota. La pieza dio para una camiseta de la talla 30 (el tallaje de StephC es anglosajón (medidas imperiales), en pulgadas, tomando como referencia el contorno de pecho). Las mangas las terminé con una pequeña banda, que es un acabado que me encanta, y dejé el cuello sin rematar porque creo que le va muy bien al look de camiseta tatuada dejar algún detalle de apariencia descuidada. El bajo lo rematé con un vuelto sencillo, con costura zigzag con hilo coordinado. Y el detalle "malote" fue el bordado. No deja de tener su gracia que el punto de cadeneta, que era uno de las primeros puntos de bordado que aprendíamos en la escuela las niñas de nuestra generación, tenga aquí una utilización menos modosita. El amor y el odio, en mi mejor caligrafía (interesa que se entienda lo que va escrito, por supuesto), en cada manga; el amor en la derecha y el odio en la izquierda, igual que en los nudillos de Harry Powell. Usé un hilo retors de algodón negro de mi abuela y lo bordé con punto de cadeneta. Costó porque el jersey de merino es muy suave y muy elástico y cuesta no arrugar la tela al tensar el hilo, que es bastante grueso porque va doble. Pero ha quedado muy bien, estoy contenta con el resultado. Aquí el detalle.








El tejido me encanta: el jersey de merino no pica, drapea genial y tiene un ligero brillo que da a una simple camiseta un tono ligeramente sofisticado que permite usarla en dos registros, más "vestida" o más "casual". Esta fue la primera camiseta que saqué de este patrón, pero no será la última porque se trata de un patrón muy versátil. Su autora ofrece en su web varios tutoriales para "hackearla" y convertirla en una prenda llena de reminiscencias de los años 40 o 50, ponerle mangas largas o darle un aire marinero usando tejidos elásticos, ya imprescindibles hoy en día.


6 comentarios:

  1. Me encanta, recuerdo la peli con cierto temor, supongo que la vi muy pequeña. He visto repetida esa referencia en series, pelis, libros, hasta en decoración, pero es la primera vez que lo veo en una prenda de ropa.
    La primera entrada y ya me tienes enganchada.

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  2. Espero estar a la altura de tus expectativas, Vega. Me encanta que seas tú justamente quien haya estrenado la sección de comentarios. Un beso enorme.

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  3. Ví la película en su día, y también a mí me impresionaron esas dos palabras en sendas manos. Y me gusta tu camiseta (no conocía el patrón, pero ya mismo me lo descargo). Muy bonita la presentación de tu blog. Bienvenida¡

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  4. Gracias por el recibimiento, Mary Carmen. Enseguida paso por tu casa a hacerte una visita. Un abrazo...

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  5. Me hace ilusión encontrarte por aquí y seguir tu blog! Te seguía por Pinterest y fuiste una de mis primeras "amigas pineadoras" , ahora se amplían nuestros horizontes de relación cibernética!...Ya estoy suscrita a tus entradas. Un abrazo grande!

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  6. ¡Hola Tina!, me encanta tenerte por aquí además de en Pinterest, donde el seguimiento es mutuo ;-) Seguimos leyéndonos, un abrazo fuerte!

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